Rentabilidad neta: lo que de verdad cuenta
La rentabilidad neta es la métrica de la verdad: indica cuánto dinero limpio genera tu inversión tras pagar a todo el mundo (banco, intermediarios, Estado, ayuntamiento).
Fórmula general
Rentabilidad Neta = ((Ingresos totales − Gastos totales − Impuestos) ÷ Inversión total) × 100
Cálculo en inversión inmobiliaria
Piso comprado por 100.000 € (+10.000 € de ITP y notaría = Inversión total de 110.000 €). Alquiler: 700 €/mes (8.400 € ingresos/año).
Gastos anuales:
- IBI: 300 €
- Comunidad: 600 €
- Seguro de hogar: 200 €
- IRPF (estimado): 800 €
- Total gastos = 1.900 €
Beneficio neto = 8.400 − 1.900 = 6.500 € Rentabilidad neta = (6.500 ÷ 110.000) × 100 = 5,9%
(Frente a un 8,4% de rentabilidad bruta aparente)
Rentabilidad neta real (el enemigo final)
Si quieres ser purista, a la rentabilidad neta todavía puedes restarle un factor más: la inflación. Si tu rentabilidad neta tras impuestos es del 4% pero la inflación es del 3%, tu rentabilidad neta real (crecimiento de tu poder adquisitivo) es de apenas el 1%.