Rebaja de calificación crediticia: qué significa y cómo te afecta
Una rebaja de calificación crediticia (en inglés, downgrade) es la decisión de una agencia de rating de reducir la nota de solvencia que asigna a un emisor de deuda: un país, una empresa o una emisión concreta de bonos. Esta nota refleja la probabilidad estimada de que el emisor cumpla con sus obligaciones de pago.
Las tres grandes agencias que dominan el mercado global de calificaciones son Moody’s, Standard & Poor’s (S&P) y Fitch Ratings.
Escala de calificaciones
| Nivel | S&P / Fitch | Moody’s | Significado |
|---|---|---|---|
| Máxima calidad | AAA | Aaa | Riesgo mínimo de impago |
| Alta calidad | AA+, AA, AA- | Aa1, Aa2, Aa3 | Solvencia muy elevada |
| Grado medio-alto | A+, A, A- | A1, A2, A3 | Solvencia sólida |
| Grado medio | BBB+, BBB, BBB- | Baa1, Baa2, Baa3 | Solvencia adecuada |
| Grado especulativo | BB+ e inferior | Ba1 e inferior | ”Bono basura” |
| Impago | D | C | El emisor ha incumplido |
El umbral clave es BBB- / Baa3: por debajo de esa nota, la deuda se considera de grado especulativo o “bono basura” (high yield), lo que excluye al emisor de muchos fondos institucionales que solo pueden invertir en investment grade.
Consecuencias de un downgrade
- Mayor coste de financiación. Los inversores exigen tipos más altos para compensar el riesgo percibido. Un país con rating más bajo paga una prima de riesgo mayor en sus emisiones de deuda pública.
- Restricción de acceso al crédito. Tanto las empresas como los particulares pueden verse afectados si el downgrade es del país, ya que los bancos nacionales endurecen sus condiciones.
- Efecto en cadena. Una rebaja soberana suele arrastrar la calificación de bancos y empresas domiciliados en ese país.
- Impacto en hipotecas y créditos. Si sube el coste de financiación de los bancos, estos trasladan parte de ese encarecimiento a los tipos que ofrecen a sus clientes.
Caso de España
España mantiene una calificación de A por S&P y Fitch, y Baa1 por Moody’s (en 2025). Durante la crisis de deuda soberana de 2012, España llegó a estar a un escalón del bono basura (BBB- en S&P). La recuperación de la calificación ha sido gradual y ha permitido reducir la prima de riesgo desde los 600 puntos básicos de 2012 hasta niveles inferiores a 100 pb en la actualidad.