Cláusula suelo: el límite engañoso de tu hipoteca variable
La cláusula suelo es una disposición extra introducida de manera abusiva y masiva en los años boom de la burbuja en la mayoría de préstamos a tipo variable, especialmente generalizado con los cálculos en el Euríbor.
¿Qué provocaba matemáticamente la cláusula?
Si firmaste una hipoteca a Euríbor + 1%: La entidad vendedora introducía discretamente una página o estipulación límite donde especificaba dictatorialmente “se establece el porcentaje inferior en el 3% global”.
Resultado engañoso o trampa en ejecución: Cuando en la crisis el índice Euríbor bajó a sus profundos infiernos del 0.00% al 1.00%:
- Tu cuota legítima debería haber sido del
1% o del 2% en total. - Como tenías el suelo trampa en tu escritura o precontratos del 3% global, el banco siempre te aplicaba el 3%. Nunca llegaste a tener “una hipoteca variable de facto en las crisis y escenarios bajos” para respirar mensualmente tu cuota barata porque se convirtió indirectamente en un crédito a un interés excesivo como si fuesen hipotecas fijas.
Su Anulación por el Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo español validó que este formato bancario era una imposición puramente abusiva e insalubre si el notario ni el bancario demostraron a su deudor el nivel del riesgo sin presentar de manera cristalina las comparativas previas financieras (“Transparencia Formal Mínima Exigida”). Por ello ha permitido su extinción.
Retorno y retroactividad
A diferencia de los casos menores, el Tribunal de Justicia Europeo (TJUE) emitió además la orden europea inquebrantable de la obligación pura y dura de los bancos para el resarcimiento total, absoluto, y sin límites pasados prescritos de “el total sobre-ingresado históricamente injustamente originado de esas facturas”. Si reclamas la anulación del suelo: Te abonan, de golpe, todo el dinero pagado de más que el banco guardó gracias a tu cláusula, los intereses indemnizatorios moratorios de este mismo dinero o se aminora permanentemente de la hipoteca viva.