Prestación por desempleo: el paro contributivo
La prestación por desempleo (comúnmente llamada “el paro”) protege a los trabajadores que han perdido su trabajo de forma involuntaria. Es contributiva porque su cuantía y duración dependen del tiempo que hayas cotizado previamente.
Requisitos y duración de cobro
Para cobrar necesitas al menos 360 días cotizados en los últimos 6 años. La regla básica es: cobras 4 meses de paro por cada 1 año cotizado.
| Años trabajados (últimos 6 años) | Meses que cobras |
|---|---|
| Entre 1 y 1,5 años | 4 meses (120 días) |
| Entre 2 y 2,5 años | 8 meses (240 días) |
| Entre 3 y 3,5 años | 12 meses (360 días) |
| 6 años o más | 2 años máximo (720 días) |
¿Cuánto cobras?
El SEPE usa una base reguladora distinta (la media de cotización de contingencias profesionales de tus últimos 6 meses):
- Primeros 6 meses: cobras el 70% de esa base reguladora diaria.
- Día 181 en adelante: baja al 60% (porcentaje modificado en 2023, antes era el 50%).
Límites máximos y mínimos 2026 (según IPREM)
Aunque ganes 4.000 € y tu base de cotización sea altísima, el paro tiene unos «topes» marcados en base al IPREM:
- Trabajador sin hijos: no cobrará más de ~1.225 € mensuales netos.
- Con dos o más hijos: no cobrará más de ~1.575 € mensuales netos.
- ¿Mínimo posible (con contrato full-time)? Sin hijos, el suelo es de unos 560 €.
Motivos para rechazarlo o perderlo
No tienes derecho al paro si el cese del trabajo fue una baja voluntaria. Además, puedes cobrarlo y agotarlo, pero si la empresa reajustó la plantilla temporalmente con un ERTE, su consumo puede suspenderse en ciertas circunstancias.