Diversificación: el único almuerzo gratis en inversión
La diversificación de cartera es la técnica básica para gestionar el riesgo. Busca que el impacto negativo de un activo que pierda valor se compense con el rendimiento positivo de otros.
Niveles de diversificación
Una cartera bien construida diversifica en tres dimensiones principales:
- Clases de activos: mezclar acciones (más riesgo/rentabilidad), bonos (más seguridad), inmuebles, liquidez y materias primas u oro.
- Sectores económicos: tecnología, salud, consumo, finanzas, energía… Si un sector sufre (ej. aerolíneas en 2020), otros lideran.
- Geografía: invertir en EE. UU., Europa y Mercados Emergentes.
Correlación: el secreto de la diversificación
Para que diversificar funcione, los activos deben tener baja correlación entre sí (no moverse en la misma dirección).
- Acciones de Ford + Acciones de BMW = Mala diversificación (ambas caen si hay crisis del motor).
- Acciones europeas + Bonos del tesoro de EE. UU. = Buena diversificación (suelen comportarse de manera opuesta).
Fondos de inversión e indexados
La forma más eficiente y barata de lograr una diversificación mundial extrema para el inversor particular es comprar un fondo indexado global (como el MSCI World), que incluye miles de empresas de decenas de países en un solo producto.