Inflación subyacente: el indicador que mira el BCE
La inflación subyacente (Core Inflation en inglés) es la versión “limpia” del IPC. Al quitar de la ecuación el precio de la gasolina o de unos tomates perjudicados por la sequía, muestra la verdadera fiebre de precios alojada en la estructura central de la economía.
IPC General vs IPC Subyacente
| Indicador | Qué incluye | Volatilidad | Uso |
|---|---|---|---|
| IPC General | Toda la cesta de la compra (incluidos luz y frutas) | Muy alta (sube o baja bruscamente cada mes) | Actualizar pensiones y alquileres (LAU) |
| IPC Subyacente | Bienes industriales, servicios (peluquería, restaurantes…) | Baja (sube lento, pero cuesta muchísimo que baje) | Guía del Banco Central Europeo para subir o bajar tipos de interés |
¿Por qué es tan peligrosa? Efectos de segunda ronda
Cuando la luz, el gas o la gasolina suben rápido, el IPC General se dispara, pero la subyacente tarda en reaccionar.
El problema llega cuando el transportista, el restaurante y el peluquero trasladan permanentemente esos mayores costes de su factura de luz a los precios finales que te cobran a ti. En ese momento, la inflación subyacente se dispara.
Aunque la gasolina vuelva a bajar seis meses después, los servicios casi nunca bajan sus precios de nuevo. Se vuelve una inflación pegajosa (estructural), que erosiona de forma silenciosa pero permanente los ahorros y el poder adquisitivo.